Tengo un interrogante desde ayer por la noche que se está repitiendo durante toda la mañana: ¿Merece la pena?
Casi todas las decisiones las tomo así, preguntándome si merecerán la pena. No sé si el método es el más adecuado, pero de momento no me arrepiento de lo que he decidido. Claro que muchas veces hago una suposición de lo que pasará. O miro atrás y me cuestiono si merece la pena hasta ese momento.
Tengo la sensación de estar en el medio de un cambio. No sé dónde está mi sitio, lo que quiero hacer, la gente de la que me quiero rodear. No me da miedo equivocarme si eso me va a ayudar a saber por donde no quiero ir. Necesito una pista ya.