Nunca he sido atlética, no voy a engañar a nadie. Era de las que sacaba suficiente en gimnasia y gracias. Pero el año pasado decidí empezar a ir al gimnasio. Y cumplí.
Después me fui a Londres y me borré, que no es plan de estar pagando para nada.
Y hoy he vuelto a hacer deporte. 30 minutos de piscina en los que me he estado acordando de las "beer&burger", las pizzas de los martes, las miles de cervezas, los muffins, las chocolatinas varias y, en general, la "dieta" que todo estudiante erasmus sigue.